Aunque es cierto que su validez como método de pago es fundamental para su valor, las criptomonedas habitualmente se parecen más a materias primas como el oro que al mercado de forex. Como las materias primas:
• El valor de una criptomoneda no está vinculado exclusivamente al comportamiento de una economía concreta
• Los cambios en los tipos de interés y el aumento en las reservas monetarias solo tienen un efecto indirecto en su valor
• El valor de las criptomonedas depende del compromiso de los usuarios por mantener su precio al convertirlas a divisas tradicionales
Esto significa, al menos por ahora, que las criptodivisas son tratadas principalmente como una materia prima: una inversión cuyo retorno proviene de la especulación en torno a las subidas y bajadas en su valor.

Las criptomonedas son un tipo de moneda digital, por lo que tienen el mismo uso que cualquier tipo de moneda física/FIAT, pero con la diferencia de que no lo podemos tocar. Con las monedas virtuales se pueden realizar pagos entre personas y, además, ya son varias las empresas que admiten este tipo de moneda, aunque es verdad que todavía no está muy extendido. Algunas empresas como Dell o Microsoft ya permiten que se hagan compras a través de sus páginas web con bitcoins, la moneda digital más extendida en el mundo.
Pero no solo es posible pagar con criptodivisas en páginas web, ya empiezan a surgir algunos establecimientos y tiendas físicas que te permiten pagan tus compras con este tipo de monedas. Esto aún es difícil de ver, pero quién sabe si en un futuro próximo pagaremos nuestras compras en los comercios con monedas digitales. Cabe destacar, que para poder realizar pagos con cualquier tipo de criptodivisas es necesario tener una cuenta que las contenga. Al igual que tenemos tarjetas de débito con euros, libras o dólares, también es posible tener tarjetas con Bitcoins.